|
En
el terreno deportivo Guillermo Del Solar es el principal responsable por
las decisiones tomadas en la tercera fecha de esta eliminatoria.
Las
decisiones fueron asumidas con anticipación e inusitada
confianza.
Chemo
creía que hacía lo correcto: conformar un equipo para enfrentar a
Brasil en Lima y otro para hacerlo con Ecuador en Quito.
Pasó,
sin embargo, por alto un detalle cultural: los jugadores leyeron la
decisión como una discriminación: los bacanes, los “extranjeros”,
jugarían contra el pentacampeón y los provincianos lo harían contra
el colero de aquel entonces.
Los
“extranjeros” recibirían 8 mil dólares por empatarle a Brasil
(ignoramos la cifra en caso de ganar, incluso ignoramos la cifra en caso
de perder sin ser goleados) y los provincianos se contentarían con las
migajas.
Grave
error no haber hecho una lectura de ese calibre. Y de los periodistas
también, pues festejaron la decisión de jugar en las alturas
convocando a los veteranos jugadores del Cienciano, creyendo que se
trataba de una repetición de la heroica gesta de la Copa Sudamericana.
|