El
verano milanés es inclemente. El inmigrante latino busca más que
salidas, alternativas para mitigar la estación. Algunos realizarán
viajes cortos, rumbo al 'Gardaland' o alguna playa vecina.
El
presente artículo trata sobre una actividad organizada en el parque
'Lambro' por la iglesia latina. Aquí los resultados.
las alternativas
dentro de Milán, ahí surgirá en primer lugar el 'Hidroscalo' alguna
piscina o un parque donde se puedan pasar buenas horas de esparcimiento y
diversión.
Escribe:
Agustín Paucara Yunque
Las
Américas'ya estaba cerrando edición.
'Las
Américas'ya estaba cerrando edición.
Yo que hacía mi debut en esta
revista recibí el encargo de traer un informe o un relato de cualquier
vivencia que suceda en Milán.
Me
advirtieron "nada con el 'Duomo' el artículo debe ser de la
calle".
Así
en plan de 'descartes' me llegó el aviso salvador, tramite el
'telefonino' "Fútbol / pollada/ Lambro/1.3 no faltar/copa/esta vez
jugarás". Ni hablar, es el llamado del destino, dije.
Ese
aviso me llegaba todos los años, donde se juegan terribles campeonatos
relámpago. El problema fue que el año pasado no fui considerado ni en el
banco de los suplentes, prefirieron al ex redactor de esta revista, lo que
para mi, fue una afrenta.
Esta
vez no solo me llegaba el aviso, sino que me confirmaban que jugaba
.
El 'ex redactor' lo habían designado árbitro de voleibol, era una manera
elegante de retirarlo del fútbol activo. No había que pensar dos veces.
Pensé
sin dudar, que este día de campo sería el motivo del artículo,
"una tarde en el parque 'Lambro'".
La
manera más fácil, era llegar a la plaza Loreto, y de ahí partir con el
'pullman' 55. Eran las 12 y 55 y ya estaba instalado en el 'pullman' este
debería partir a las 13 y 5.
Lo
hace, pero no ha pasado ni 100 metros, cuando el vehículo se detiene, al
parecer por una avería. Son tres interminables minutos, en la que nos
anuncian que hay que bajar, que el carro no parte. Hay otro '55'
esperando, así que pensé 'solucionado el problema'.
Pero
me equivoque, porque en Italia dos más dos siempre serán cuatro y eso es
lo aburrido.
El
chofer nos menciono, que el no partiría en ese momento, que deben
esperar, 'que miren el cartel' que la partida es a las 13 y 25, y que no
es problema suyo el que se haya malogrado el otro 'pullman'.
Paciencia,
partimos a la hora mencionada. El 'pullman' cogió Vía Abruzzi,
descendió por Pecchio, Lulli, Andrea Costa, ingreso a Plaza Durante,
Casoretto, Podernone, de ahí llego a Vía Feltre, se perdió por una
rotonda para regresar nuevamente a Vía Feltre, que era el destino final,
ya eran la 13 y 46, se debería hacer una caminata de 15 minutos, pasar
por la vía de 'los pasos perdidos' atravesar todo el parque para llegar o
encontrar el lugar de concentración.
Ya
son más de las dos. Y mi amigo que me envió el mensaje
Ya
son más de las dos. Y mi amigo que me envió el mensaje, me dice
"como siempre tarde, seguro que me vas a decir que se malogro el
bus", no me deja responder para añadir "estas en Italia, no
estas en tu país" me dice muy seguro de sí.
No
entiendo porque está tan contrariado, después sabría el porque: ingreso
al parque en su auto, y fue multado inmediatamente, por los 'polis'.
Hay una
larga cola, con ticket en mano, soy aproximadamente el número 25. Menos
mal que la cola avanza rápido, no solo por la rapidez que las que
atienden sino por el hambre de los comensales.
La
porción consiste en: papa la huancayna, pollada y una coca cola, todo por
siete euros. No me puedo quejar, estuvo bastante buena la comida..
La
gente se extiende a lo largo del campo. Veo a las madres, rociar la crema
'antimosquitos' en los brazos de los hijos, han llevado no solo los
'paseinos' sino también juguetes. Otros extienden sendas mantas en el
pasto para descansar.
Son
las tres de la tarde y empiezan armar el escenario deportivo. Unos
apuntalan los arcos, otros la net para el voleibol. Empiezan a armar los
equipos.
En
fútbol, son un total de 6 equipos, cada uno compuesto de 9 jugadores. En
voleibol son un total de 5 equipos cada uno compuesto de 6 jugadoras, con
árbitros y los respectivos jueces de línea. Las nacionalidades se
conjugan, hay peruanos, ecuatorianos, bolivianos.
Niente
birra
La
policía pasa por segunda vez, y sus recomendaciones son simples 'niente
birra' y tampoco se deben cocinar. Cuando se enteran que los que organizan
son de la iglesia latina de Milán, prometen no regresar y así fue.
Los
capitanes de todos los equipos son convocados, por el director de deporte,
un señor a quien llaman el 'tio gille'. Se le observa dando indicaciones,
señalando a los árbitros y todo el rictus que comprenden a las reglas de
juego.
A
simple vista pareciera que hubieran solo dos equipos, es porque hay un
solo par de camisetas que se cambian cada vez que juegan, ello en fútbol
y en voleibol.
Los
partidos son intensamente disputados en tiempos de 15 minutos el cambio,
muchos son definidos en penales.
Las
damas igualmente, disputan punto por punto en la net. La nota pintoresca
lo da el árbitro, quien enfundado en un traje negro, no solo se esmera
en el silbato, sino que llama la atención, saca tarjeta amarilla,
cuadra a las barras que dejen de gritar 'que aturden su labor'; el punto
mas saltante, lo daría cuando en el partido final, pretendió -al
parecer- que el campeón diera la vuelta olímpica al campo de juego.
Por
su parte los menores, organizaron sus propios juegos, igualmente los
niños jugando en el césped del parque.
El
verano milanes
El
verano milanes esta en su esplendor. Y a falta de mar, los parques son
el mejor refugio para un día de 'relax' de diversión.
Aquí,
imaginación se conjuga con la organización.
Y
lo que sucede en 'Lambro' es lo que sucede en muchos parques y campos en
Italia, donde se rompen las barreras de las nacionalidades, todos no
solo son inmigrantes, sino 'latinos'.
El
sol se niega a ocultarse
El
sol se niega a ocultarse. Pero ya son las 8 de la noche y se están
disputando los partidos finales. Mi equipo sucumbe por penales.
Los
equipos ganadores reciben sendos presentes, medallas para el mejor
jugador, para el mejor arquero y así.
Igualmente
al equipo ganador de voleibol, incluso al mejor árbitro de voleibol
(aunque solo hubo uno).
Fue
un día de festividad, lejos de nuestros países. Ya son las 9 de la noche
es hora de regresar a casa.
El
ex redactor y ahora flamante árbitro de voleibol, al percatarse que estoy
tomando notas en una libreta, se acerca con cara de pocos amigos y
refunfuña un 'no vayas a escribir nada de mí'. No te preocupes, -le
digo- yo solo cumplo mi deber.
El
sol se oculta, y ahora si nuestros pasos son perdidos. Porque lo que
único que interesa ahora es llegar y descansar.